Práctica para dar en el blanco con los pies
“Cuando el camino se dificulte, sólo hay que concentrarse en los pies”.
Recuerden esto cada vez que tengan que empezar a luchar con alguna ruta complicada. Debido a la proximidad de los ojos con las manos, es natural prestarle más atención a la posición de estas, a expensas de encontrar una mejor posición para los pies.
Irónicamente, la clave para develar el camino correcto de las rutas se encuentra en el uso efectivo de los pies. Consideren cuan seguido han caído, solo para notar después, una toma importante se les ha pasado por alto.
Para acrecentar y desarrollar más la atención en los pies se necesita práctica y conocimiento sobre uno mismo. Los novatos, deberían pedirle a su instructor-asegurador que les grite o avise cuando tienen que “prestarle atención a sus pies” en caso de tener dificultades con una ruta. Cuanta más atención presten en encontrar el mejor punto de apoyo para sus pies, más automático se va a convertir en el futuro.
En las rutas más complejas, algunos escaladores marcan con tizas justo por arriba de algunas tomas para que sirvan como ayuda visual. Esta práctica es efectiva cuando lo esencial es escalar rápido. Sin embargo, deben acordarse siempre de mirar hacia abajo, por sobre todas las cosas. (Cuidado con sobrepasarse con la cantidad de marcas, sólo hay que pintar las necesarias y primordiales, aquellas que se suelen ignorar con más facilidad).
Un ejercicio para practicar como perfeccionar la manera en que debemos apoyar nuestros pies, es el siguiente: Elijan una ruta (afuera o adentro) cuya cantidad de tomas esté por debajo del nivel que podrían reconocer o ver a simple vista usualmente. Luego intenten escalar de top concentrándose solo en la posición de los pies. Con cada posicionamiento, hay que buscar el mejor punto de apoyo y observar cual es la manera ideal en la cual el pie se posiciona en cada toma, la idea es intentar “dar en el blanco” en cada paso que uno de. Se debe mantener la atención en los pies y esforzarse para sentir cada toma del pie y mantenerlo completamente firme. Mientras tanto hay que prestar la menor atención posible en el resto de las áreas, como la lectura de la ruta, el entrenador y demás factores. La meta en este caso es entrenarse y concentrarse en el trabajo que realizan los pies, con lo cual no hay que preocuparse por el resto del rendimiento en la ruta.
El camino es, en sí, difícil, pero con el tiempo van a obtener más conocimiento de su cuerpo y sus pies e indudablemente, escalarán con más fuerza.
Photo: Thin face climbs, such as this 5.11 in Joshua Tree, demand sharp foot focus.
Copyright © 2004 Eric J. Horst. All Rights Reserved


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Otro ejercicio muy bueno es descender escalando la ruta, o sea en retroceso, en este tipo de ejercicio los pies pasan a ser mucho más importante para no caerse, y el escalador de forma natural va a buscar siempre primero los pies antes de dar un siguiente paso. Es lógico, si para ascender van primero las manos, al descender van primero los pies. Practicándolo seguido van a mejorar mucho la puntería con los pies. Saludos desde Merlo, San Luis.