Perder el miedo a la caída en escalada
Ocasionalmente tengo noticias de escaladores experimentados, con cientos de ascensiones bajo su arnés, que se siguen quejando de que, todavía, luego de muchos años de escalada siguen luchando con el miedo a la caída. A esto siempre respondo explicando que no se aprende a manejar el miedo a caerse mediante la experiencia en la escalada, la manera en que se puede desafiar el miedo a la caída es por la experiencia en la caída.
En consecuencia, la participación en la práctica de la caída es una parte esencial para poder manejar eficazmente el miedo, ya que la práctica en la caída lo beneficiará en un par de aspectos importantes. En primer lugar, esto le enseñará a confiar en los sistema de aseguramiento y así dejar a un lado esos miedos ridículos, como los de la rotura de cuerda o un defecto de los mosquetones, etc. Más importante aún, es que esto les va a enseñar a relajar su cuerpo, a mantenerse en posición vertical y a evitar que sus pies toquen la cuerda o la roca al caer, estas son habilidades críticas que se harán en gran parte inconscientes con la práctica. Finalmente las caídas de práctica anulará gradualmente el miedo innato de caerse en situaciones seguras (cuando el equipo sea sólido, la caída será limpia). Con el tiempo, estas habilidades se internalizarán es su cerebro, autorizándolo a tomar decisiones correctas mientras se está escalando, a pesar del miedo a la caerse y así poder reaccionar al instante en la dirección de una caída cuando esto pase.
La práctica en caídas se realiza mejor en un entorno controlado como un muro de escalada, aunque también puede hacerlo en la roca. Practique con una ruta deportiva que tenga algo de imprevisto; use una cuerda buena, verifique dos veces su nudo y hebilla, y emplee un asegurador con experiencia. Comience tomando unas caídas cortas con la posición de la chapa cerca de sus rodillas, ya que con el estiramiento de la cuerda esto se traducirá en uno o dos metros de caída. Cuando usted se sienta cómodo de estas caídas cortas, suba un poco más alto, aproximadamente con la chapa a la altura de sus pies. Según la cantidad de cuerda que haya entre usted y el asegurador, en la escalada deportiva el resultado de la caída será de longitud mediana de unos tres metros, más o menos. Practique estas caídas a corta y media longitud al menos una vez por semana durante unos meses y gradualmente llegará a aceptar estas caídas como “no es gran cosa” (cuando el equipo esta bien). Algunos escaladores progresan en la práctica de las caídas con la chapa unos pocos metros debajo de sus pies, en estas largas caídas de escalada deportiva puede haber un total de cinco a siete metros, dependiendo de la cantidad de estiramiento de la cuerda y el asegurador. Estas caídas más largas siempre deberían ser practicadas en rutas que sean entre 30 y 45 grados de inclinación por delante de la vertical (una pared desplomada), de modo que sean “caídas al aire” sin posibilidad de golpear la roca con fuerza o tocar con un pie la cuerda.
El efecto a largo plazo de practicar caídas consiste en que usted se podrá ser capaz de alejarse del miedo a caerse en situaciones seguras y podrá escalar mas libre, con poca o ninguna carga en ese miedo. De todos modos, siempre se encontrarán, de vez en cuando, situaciones donde se espera una caída segura, pero por alguna razón se siente un poco de miedo (quizás la caída lo paralizará un poco, o sólo le parecerá extraño). En tal caso, será de gran benefició hacer una “caída de prueba” a fin de experimentar como será, esto podrá borrará el miedo que se siente, porque usted no sabe como se sentirá la caída a la que se teme, porque no se espera caer.
Abordar el miedo de caer es un esfuerzo a largo plazo que le llevará meses o años, no días o semanas, para llegar a manejarlo correctamente. Es un proceso gradual que requiere la buena voluntad de tomar caídas de práctica, así como el coraje para empujarse al límite y tomar verdaderas caídas para subir el rendimiento.
Traducción: VertigoExtremo.com.ar



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